JUVENTUD
El devenir de la rosa hermosa…
apoyada del tiempo en su espina,
reina que encuentra su seca ruina,
recuerdo de la dicha preciosa.
Hoy te resuelves en luz perezosa
con triste voz de heroína que trina.
Tu jardín murió en una esquina
donde yaces arrinconada y mohosa.
Resucitarte es dolor que mata
desde tu ventana de verde llama,
donde ofreces lo que ahora ata.
De un sonoro verso peregrino,
imposible fuente en el recuerdo
es tu enconado latido divino.